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Castración en gato. Todo lo que debes saber.

Hoy en día, la castración en gato es una de las intervenciones quirúrgicas que más se realizan en la clínica felina.

Si usted no esta pensando en que su gato o gata se reproduzca, la castración está siempre recomendada.

En este artículo veremos en qué consiste la intervención, cuales son los beneficios de castrar a nuestra mascota y algunos de los cuidados pre y postoperatorios que debemos conocer.

¿En qué consiste la castración?

La castración consiste en la extirpación quirúrgica de útero y ovarios (o solo ovarios) en el caso de la gata, y testículos en el caso del gato.

En el caso de la gata, podemos realizarla por el flanco del animal, o por el centro del abdomen, lo que en veterinaria denominamos “línea alba”. Cada veterinario tiene su preferencia y su manera de hacerlo, pero te voy a contar una pequeña ventaja de ambas maneras.

En el caso del flanco o el lateral del animal, evitamos que el peso de las vísceras caiga sobre la herida quirúrgica, favoreciendo la cicatrización.

En el caso de la línea alba, esta es una estructura fuerte y bastante resistente, lo que también podría facilitar la sutura de la herida y su cicatrización.

Ambas opciones son perfectamente válidas y nuestro veterinario elegirá con la que más familiarizado esté.

castración gato

En el caso del macho, se trata de una incisión en la bolsa escrotal. Es una incisión tan pequeña que ni siquiera necesita suturarse.

En resumen, se trata de dos intervenciones quirúrgicas muy simples con una tasa de éxito de casi el 100%.

¿Debemos castrar a nuestro gato? Ventajas de la castración en el gato.

Pero aquí es donde surge la pregunta estrella… ¿Debo castrar a mi gato?

Mi respuesta es: SI

La castración es un método fabuloso en cuanto a la prevención de enfermedades y conductas indeseadas.

En el caso del gato, mediante la castración se puede evitar en un 80-90% algunas conductas, como el marcaje con orina y las peleas entre machos. Además, evitaremos también la transmisión de enfermedades como la leucemia felina, que se transmite por mordeduras.

En cuanto a la gata, la castración antes del primer celo puede prevenir la aparición de tumores malignos, tanto de mama como de útero. Además, evitaremos las vocalizaciones de celo que todo dueño de gata no castrada conoce a la perfección.

En gatas domésticas, el celo es una situación muy estresante tanto para el animal como para el propietario.

castración gato

La recomendación general es la castración tanto de gatos como de gatas antes de la madurez sexual, entorno a los 6 meses de edad.

Cuidados preoperatorios y postoperatorios

Los cuidados preoperatorios son muy sencillos. Consiste en el ayuno del animal desde la noche antes de la intervención, con el objeto de que este tenga el estómago vacío durante la castración y no corramos el riesgo de vómitos durante la anestesia.

En cuanto a los cuidados postoperatorios, en el caso del gato y como ya he indicado anteriormente, son bastante simples. Consisten, básicamente, en vigilar a nuestro gato para que no realice movimientos demasiado bruscos en las 48 horas posteriores a la intervención.

En el caso de la gata son un poco más estrictos, ya que hemos entrado en cavidad abdominal.

Para que la gata no curiosee o encuentre los puntos y decida quitárselos, es muy recomendable el uso de un trajecito que le cubra la herida.

  • Pero yo siempre he visto gatos con collar isabelino… Pensareis algunos

Y es verdad, se les pone, pero ¿de verdad queréis incomodar y enfadar a vuestro gato con una lampara en el cuello que les dificulte tanto comer, como descansar o acicalarse?

Para estresar lo menos posible a nuestros mininos es más recomendable el uso del trajecito.

castración gato

Además, es normal que nuestra mascota se encuentre más decaida las horas siguientes a la intervención, se estará recuperando de la anestesía y necesita tranquilidad. Este proceso de recuperación no debe durar mucho, de hecho, el día después de la intervención nuestro gato debe estar como nuevo.

De no ser así debemos informar a nuestro veterinario.

Conclusión

Si nuestra intención NO es que nuestro gato tenga gatitos, no debemos dudar ni un segundo en castrarlos llegados los 6 meses de edad. Son muchas las complicaciones, malas conductas, enfermedades y quebraderos que cabeza los que nos ahorraremos.

Resumen